Elementos arquitectónicos y artísticos

 

    La fachada del Santuario es barroca y se presenta enmarcada por dos torres a ambos lados, compuestas de cinco cuerpos cada una decrecientes en altura y rematadas por linternas y cupulines en las esquinas del último cuerpo rematan esculturas representando la torre de la derecha las Virtudes Teologales y la Religión y la torre de la izquierda las Virtudes Cardinales. En el tercer cuerpo de cada torre tiene su correspondiente vidriera la de la derecha representa al obispo D. Alonso Messía de Tovar y la de la izquierda representa al obispo D. Nicolás de Madrid.


    La fachada como tal aparece decorada con columnas corintias y salomónicas. De abajo a arriba están representados en primer término San Pablo y San Pedro como piedras angulares y sostén de la Iglesia encima de ellos Santa Ana que se presenta enseñando a leer a la Virgen niña y San Joaquín, encima del balcón central en relieve la corona real debajo de esta en un clípeo se inscribe el nombre de María ( el escudo mariano) y le sigue una cadena de la que tiran por un lado el demonio y por el otro un esqueleto (muerte). Encima de los padres de la Virgen se sitúan en los extremos los reyes David y Salomón que son personajes del A. T. Y que anteceden al linaje de la Virgen.


    En la peineta de remate aparece en relieve la imagen de la Virgen de las Ermitas, colocada sobre una peana, con la media luna a sus pies alusión a la visión del Apocalipsis con el niño Dios, coronada con una aureola solar que la circunda y con dos ángeles a ambos lados; en el tímpano está el Padre Eterno con la bola del mundo y rematando toda la fachada hay una escultura que representa al arcángel San Miguel venciendo al maligno y porta un escudo con la inscripción Q.S.D. (Quis Sicut Deus) que traducido significa ¿Quién como Dios?

LA FACHADA DEL SANTUARIO

EL ATRIO

    Es el umbral del Santuario, lugar polivalente, en el se concentran los peregrinos, punto de partida y retorno de las procesiones. escenario donde se escenifican actos como el Desenclavo del Cristo o antaño también el “Estoupa a Xudas". Tanto la fachada como el atrio miran al naciente cosa nada habitual, debido a lo accidentado del terreno. Es de planta rectangular y está delimitado por:


    -La fachada del Santuario


    -Una logia o pórtico adintelado y soportado por columnas de granito, con siete ventanas actualmente tapiadas pero en su origen abiertas que servían de mirador para la contemplación del paisaje en el lado del río


    -La casa de la administración.


    -Una rejería que la aísla del exterior, con pilares coronados algunos con leones que hacen un número de cuatro en total que miran al cielo y llevan una especie de cartela con una inscripción formando la frase completa Ave María Gratia Plena (Ave María llena de Gracia).


    -El atrio es como una tapiz de piedra en el cual hay sillares delimitando distintas figuras geométricas y dentro de cada una de ellas cantos rodados que van formando distintas composiciones o motivos decorativos, como flores de lis, palmera, campana, puñal, dos llaves entrecruzadas, palmeta, etc ...


    Algo descentrado del atrio se sitúa un “cruceiro" simbolizando la cruz como el árbol de la Salvación. Su base es cuadrada y compuesta de cinco peldaños, en el pedestal la calavera y las dos tibias alusivo a la muerte o pecado o al Gólgota, la basa decorada con formas vegetales, el fuste monolítico y acanalado,. capitel corintio y remata en una cruz en su anverso se representa el Crucificado y en el reverso la Dolorosa, se data en el siglo dieciocho.

EDIFICIO DE LA ADMINISTRACIÓN

    Su función era ser residencia permanente del administrador y temporal del obispo de Astorga cuando venía en visita pastoral, cuando al Santuario se le concede ser Seminario Menor, muchas dependencias de este edificio se acondicionan para tal fin.


    El piso inferior de este edificio está formado por cinco arcos de medio punto sobre pilares, en este soportal albergaba locales destinados a la venta de diversas mercandas por parte de artesanos, en los extremos de este piso se sitúan la primera y cuarta estación; los tres tímpanos centrales acristalados contienen la representación figurativa de la Santa Cena. La decoración de esta casa son los escudos por un lado el del obispo de Astorga Crisóstomo de Vargas y el otro es el escudo mano con un víctor debajo de cada uno de ellos un mascarón que representa uno al hambre y el otro a la sed.

    Está distribuida en tres naves, la central es más ancha que las laterales y presenta una cubierta de madera con lunetos está policromada con temática relativa a la Virgen como Inmaculada, esta policromía consta de jeroglíficos dispuestos del lado de la epístola y del lado del evangelio leyendas alusivas a él o bien en latín o con tercetos en castellano.


    Tiene nave de crucero, camarín, sacristía,. coro a los pies. Una reja para cada una de las naves que no estorba la visión divide en dos el interior.


    En cuanto a los retablos: los retablos laterales dedicados el de la derecha a San Luis de Gonzaga el de la izquierda con tres imágenes San Mateo, San Roque y Santa Bárbara. En los testeros de la nave de crucero, el de la derecha dedicado a San Antonio de Padua y remata este con San Juan Bautista, el de la izquierda dedicado a la Virgen del Rosario y remata con la imagen del arcángel San Miguel venciendo al demonio. En los retablos frontales el de la derecha urna de cristal que alberga un Cristo yacente que es articulado, en la central se exponen, la imagen de la Virgen Dolorosa y San Juan y culmina con San Francisco Javier; el de la izquierda en la hornacina se sitúa la imagen de la Virgen Inmaculada y culmina con Santa Teresa con la visión del Padre-Dios.

   

    En cuanto al retablo mayor es obra de Jerónimo Camporredondo en la parte inferior del retablo hay tres imágenes San Joaquín, San José con el niño y Santa Ana; en la parte superior en relieve está el pelícano eucarístico y en la hornacina se expone la imagen de la Virgen de las Ermitas con el niño, se asienta sobre una peana forrada con placas de plata en la que hay cinceladas mariologías cuelgan sobre ella corazones de plata que son ofrendas de fieles. La imagen lleva enlazados rosarios, Presenta la media luna a los pies, está coronada, se representa como reina de los ángeles lleva dos ángeles a ambos lados de ella y una aureola solar con rayos y estrellas, culmina este retablo mayor con el tema de la Anunciación y en los extremos hay dos imágenes que representan al rey David y al rey Salomón.

SANTUARIO - INTERIOR

    Su construcción se inspira con arreglo al de Braga (Buen Jesús del Monte de Braga en Portugal) , de hecho el administrador D. Domingo José Rodriguez Blanco al que se le debe esta obra, visita el lugar para tomar medidas y tomarlo como ejemplo para realizar el del Santuario de las Ermitas.


    Consta esta Vía Crucis de quince estaciones; comenzando en el atrio las cuatro primeras estaciones, la primera y la cuarta en los extremos del primer nivel de la casa de la administración y la segunda y la tercera en los cubos llamados cenadores situados a ambos lados del pórtico, las restantes se van distribuyendo a lo largo del pueblo por el camino denominado “del desierto" hasta llegar a la decimoquinta estación (la resurrección) que se sitúa en el crucero o llano de la Resurrección. Esta Vía Crucis se sigue realizando el Viernes Santo por la mañana y así de este modo le permite al fiel revivir los pasos de Jesús en la vía Dolorosa hasta el Calvario y culminando con la Resurrección. Cada capilla es de granito están abovedadas en su mayor parte y cada una de ellas contiene en su interior conjuntos escultóricos de madera policromada representando cada paso o estación; a excepción de la quinta estación que debido él un desprendimiento no contiene imágenes.

EL VÍA CRUCIS DE LAS ERMITAS

    Quizás lo más llamativo del interior de este santuario sea el exvoto de un galeón que pende del techo de la nave central imitando lo que es habitual en las iglesias de la costa pero infrecuente en un Santuario ubicado en la Galicia del interior y que es fruto de un hecho milagroso que ocurre en el año de 1702 y lo transcrlbimos tal cual viene referido en el libro de Contreras:

   

    "No es menos admirable el suceso siguiente que consta por el testimonio de D. Domingo González y declaración de D. Pedro Centeno, natural de San Juan de la Cuesta de Sanabria. Hallábase éste de Ayudante en la Plaza de Bayona, en el Reyno de Galicia, y su Gobernador le mandó salir en una chalupa el día 23 de septiembre del año de 1702 a reconocer una esquadra que se descubría, y halló eran Navíos de España. Volvían alegres á participar á su xefe la noticia, quando á una legua de la tierra en la Isla que llamaban de las Estilas; se levantó un recio macan, que batiendo la vela de la chalupa, dió un golpe á Don Pedro tan fuerte, que le arrojó al mar, á bastante distancia del buque; invocó en su amparo a nuestra Señora de las Ermitas; y habiendo andado por espacio de tres horas sin saber nadar, fluctuando sobre las olas, separado de la embarcación mas de mi quarto de legua, se halló sin poder decir como fuese tan cerca de ella, que pudieron los Marineros arrojarle la guirindóla á la que pudo asirse, y salió de aquel peligro. A su llegada contaron al Gobernador el suceso, y con su licencia. se partió al Santuario de nuestra Señora de las Ermitas á darle las debidas gracias por el favor recibido."

    Situada en el camino por el que discurren las estaciones del Vía Crucis al lado de la séptima Fuente está datada en el siglo dieciocho. Es de forma cuadrada tiene un valor simbólico, presenta un relieve de doncella dormida apoyada su cabeza sobre su mano derecha, junto al agua con su cántaro aún sin llenar. El sentido religioso de esta fuente se constata por la presencia del escudo mariano con lo que nos indica un agua santa; coronada esta fuente por otra moza a modo de cariátide que lleva sobre su cabeza un cántaro.

EL EX-VOTO DE UN GALEÓN

LA FUENTE DE LA DORMIÑONA